Carl Jung es uno de los grandes psicólogos de la historia que han hecho grandes aportes al estudio de la mente. Alumno de otro grande de la psicología como lo fue Freud.
Jung presenta un enfoque distinto, llegando a reconocer sutilmente una dimensión espiritual del Ser. En su análisis plantea que el consciente es apenas una mínima expresión de un ser infinitamente mayor que se encuentra en el subconsciente y en el inconsciente.
Investigando en su trabajo conseguí la siguiente frase:
"Yo no soy lo que me sucedió. Yo soy lo que elegí ser."
Una frase muy potente en la que se pueden extraer grandes fundamentos del desarrollo personal. La primera que viene a mi mente es la consciencia del roll de victimista, por el que la mayoría de la gente va asume.
Es muy común escuchar "si el/ella no me hubiera...", "este gobierno...", "esta crisis económica..." etc. una serie de infortunios que han determinado el curso de sus vidas.
Pero lo cierto es que los problemas y las circunstancias difíciles siempre están y ocurrirán, pero será la forma como nos preparemos y les afrontemos lo que diferencia a una persona con carácter victimista de una persona responsable de sus resultados y por lo tanto autoempoderada.
Ahora me gustaría desvelar un enfoque cuántico de esta singular frase.
"Yo no soy (presente) lo que me sucedió (pasado). Yo soy (presente) lo que elegí ser (pasado)."
A primera vista podemos inferir "lógicamente" que nuestro presente está condicionado por nuestro pasado.
Pero nos dice que lo que somos ahora NO está condicionado por un "evento o hecho del pasado", "Yo no soy lo que me sucedió". Esto contradice un paradigma de la línea del tiempo, de la serie de sucesos que me conforman como el ser que soy actualmente. Sino fue mi acto reflexivo, mi decisión en el pasado el que condiciona mi estado actual, "Yo soy lo que elegí ser". Concluyendo el planteamiento, son la percepción, la interpretación y las conclusiones que asumimos en el pasado las que condicionan nuestro presente y no los hechos o eventos.
Esta conclusión entraña un grandísimo poder, porque nos hace absolutamente dueños de nuestras vidas. El rumbo de nuestras vidas no esta condicionado por los "eventos" que existen y existirán, sino que a través del uso reflexivo del Ser, podemos asumir el control absoluto de nuestras vidas.
Llega a mi ésta gran pregunta:
Si mi presente está condicionado por un acto mental del pasado, ¿podría a través de mi imaginación (acto mental también y posible) "viajar" al pasado, tomar una nueva elección e influir en mi presente?


